miércoles, 12 de febrero de 2014

10 útiles consejos para motivar a los niños y niñas en sus estudios

  

La motivación es la fuerza que mueve nuestra conducta hacía determinadas acciones. Cuando una persona está motivada es capaz de todo.

A la hora de estudiar es muy importante dirigir la motivación de los niños y niñas hacia el estudio y el aprendizaje.

Qué ocurre cuando están motivados

Si están motivados aprenderán sin tensión y disfrutarán del proceso, porque su conducta está dirigida hacia la meta del aprendizaje.
Si no están motivados, comenzará el aburrimiento, la falta de interés y la desgana. Esto hará que el estudio no sea efectivo, que los rendimientos sean bajos y al no ver resultados aumentara la desmotivación. Creándose así un círculo que se hace cada vez más amplio.
Es fundamental despertar la motivación de los niños y niñas y lograr el interés que les haga involucrarse con su aprendizaje.

Por qué no están motivados.

No están motivados porque no se sienten protagonistas de su estudio y no están involucrados en el proceso, no se sienten responsables del mismo. No creen que su esfuerzo les pueda llevar a conseguir la meta.  Si no son los responsables del proceso ni se implican ni se esfuerzan, no conocen el proceso ni se ilusionan ni se apasionan por él. Y esto desencadena en los siguientes pensamientos y percepciones: Me aburre, no me interesa, no disfruto aprendiendo.

Motivar en los estudios. 10 consejos prácticos

1.         Da un enfoque vivencial al estudio. Esto es dejar que apliquen los conocimientos, que hagan y que tengan la vivencia del contenido, lo que les ayudará a dotarle de sentido y a interesarse por ello. Es fundamental que los pequeños tengan un papel activo.
2.         Enséñales la importancia del esfuerzo para lograr las metas. En el caso del deporte entienden este esfuerzo, es fundamental enseñarles que en los estudios también podemos lograr las metas con nuestro esfuerzo personal.
3.         No recurras a premios o castigos que no estén relacionados con la tarea. Intenta encontrar la motivación en la tarea en sí misma. “Si aprendes esto, te va a servir para…..”
4.         Busca cosas que le puedan interesar (un equipo de fútbol, los personajes de una serie, un grupo de música), e intenta relacionarlo con la tarea, para despertar así su interés. Por ejemplo podemos emplear estos temas para el vocabulario de inglés, problemas de matemáticas relacionados con los discos vendidos, los puntos obtenidos en un partido, etc.
5.         Despierta su curiosidad. Puedes empezar diciéndoles algo como “¿A que no sabías que …..? Después de eso, exponemos la parte inicial del contenido y dejamos que se cuestionen que se queden con ganas de saber más.
6.         Evita las presiones y las tensiones. Cualquier situación que produzca malestar emocional va a hacer que se desmotiven, ya que no es agradable experimentar malestar y tenderán evitar esa emoción negativa.
7.         Asocia las emociones positivas al aprendizaje. Para ello evita tensiones, crea un clima positivo, sin competitividad, basado en la comprensión y el afecto. Hacer bromas, sonreír, buscar ejemplos graciosos e incluso parodias, te ayudará a dotar la situación de aprendizaje de emociones positivas.
8.         Dale libertad y tiempo para expresarse, para querer saber cosas. Si dejas muy cerrados el objeto de conocimiento, les estarás privando de la libertad para desarrollar su aprendizaje, lo tomaran entonces como una imposición y algo que no han decidido.
9.         Enséñale como conseguir las metas produce satisfacción, estarás desarrollando la motivación de logro.
10.       Ayúdale a disfrutar de su estudio.

Celia Rodríguez Ruiz (Psicóloga y Pedagoga)
Fuente: www.educapeques

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